Logo-TennisLife

Editorial

Luego de que derrotó con maestría a Marin Cilic por 6-3, 6-1, 6-4 en la final de Wimbledon, Roger Federer declaró, en tono de broma, “estoy realmente orgulloso de mí mismo por todo lo que he hecho en estas dos semanas. Jugué, podría decir, probablemente el mejor tenis de mi vida”.

Tuvieron que pasar 37 años para que un tenista mexicano llegara a una final de Roland Garros… Y el veracruzano Santiago González lo hizo y sigue escribiendo su propia historia en el libro dorado del tenis mexicano, tan vapuleado en las últimas tres décadas.

A primera vista, Stan Wawrinka parece más un jugador de hockey o futbol que tenista. Espalda ancha, hombros gruesos, pecho erguido, barba de semanas y apariencia ruda. Sí, Stan es fuerte, pero sobre todo, es impredecible. Le gusta señalar su cabeza con el dedo índice durante los partidos. Lo hace porque sabe que si mantiene su mente limpia y el revés afinado, puede derrotar a quien sea, donde sea.

"¿Por qué te emocionas tanto? Son solamente dos hombres en shorts pasando la pelota por encima de una red", me dice el subconsciente. "No entiendo tu fascinación".

"Quién hubiera pensado que el tenis canadiense estaría por encima del estadounidense".- John McEnroe, Wimbledon 2016.

El tenis es mucho más que exigentes batallas físicas y psicológicas entre dos jugadores. El tenis es alegría, diversión y risa, pero también es decepción, dolor y frustración. El tenis es un vaivén de emociones.

Antes de contar los inicios allá por fines del siglo XIX, ocurrió un hecho lamentable en 1940: el bombardeo de la ciudad por parte del nazismo.

Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook

© Copyright TennisLife México 2014

Diseño y Desarrollo por Sinfoni